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Un Dios se suicida y de el nace La Madre Tierra la cual después tiene un hijo, que al igual que los habitantes de la Tierra es indefenso y fácil de atacar por los humanos.
A pesar de estar lleno de sobre lecturas su temática central es simple, demuestra lo malo que son los humanos y el poder que tiene La Tierra de regenerarse. Pero su mayor fuerza radica en la forma en como se realizó, con una técnica experimental con tonalidades muy sobrecargadas, tanto que en algunos pasajes de la película cuesta diferenciar las imágenes que se están viendo, además carece de diálogos y a ratos muestra imágenes bastante explícitas. Toda esa mezcla hace de esta película digna de ver y disfrutar si de desea ver algo fuera de lo común.
Su director, E. Elias Merhinge, años después realizo Shadow of the Vampire (2000), en donde otra vez vemos tonalidades exageradas y personajes extravagantes, demostrándonos que su fascinación por la época del expresionismo alemán lo seguirá por toda su carrera (mientras tenga libertad para hacer lo que quiera).
En un pequeño pueblo de Checoslovaquia llega un tenebroso personaje con rasgos de vampiro al cual todos temen y revoluciona la monótona vida de una niña de 13 años. A partir de ahí comenzará una serie de acontecimientos que dejará colgado al mas experto cinéfilo fanático de David Lynch.
Esta versión mas que libre de Alicia en el país de las maravillas bordea los límites de la lógica mezclando la realidad con los sueños de Valerie, en donde, se tiene que suponer que es real y que no, todo inmerso en una atmósfera folklórica muy típica de la localidad en donde se realizó la película.
Esta es la película mas rara de vampiros que he visto hasta ahora, no es fácil de ver, su ritmo es muy lento y confuso, pero es una experiencia muy recomendable que los hará verla más de una vez.
Una joven pareja recibe en su casa un paquete, en el se encuentra una extraña caja con un botón rojo, si deciden apretar el botón recibirán automáticamente un millón de dólares, pero a cambio alguien en el cualquier lugar del mundo morirá. A partir de ahí comienza todo un cuestionamiento moral de apretar o no el botón, descubriendo que todo no es tan sencillo como parece.
Genial regreso de Richard Kelly, acá volvemos a ver (menos mal) todas sus obsesiones que ya vimos en Donnie Darko (viajes en el tiempo, destrucción de la humanidad, etc.) y que en Southland Tales no vimos por ningún lado.
El cuento en que se basó esta película es de un famoso escritor llamado Richard Matheson, el cual también ha escrito las novelas en que se basaron las películas Soy Leyenda, Más allá de los Sueños, Ecos Mortales, entre varias mas. La película sigue fielmente la base del cuento, pero le agrega algunas modificaciones que son perfectas y demuestran todo el potencial que puede lograr Richard Kelly cuando anda inspirado.
Este cuento ya ha sido llevado a la televisión bajo la serie La Dimensión Desconocida de los años ’80, el capítulo se llamó botón, botón, al igual que el cuento.
Quizás lo mas irregular sea las actuaciones de la pareja principal Cameron Díaz y James Marsden, que no me convencieron mucho, en cambio la de Frank Langella como el misterioso Sr. Steward es escalofriantemente perfecto.
Película misteriosa, inquietante, con un transfondo moral digno de analizar. Un buen regreso de este ya joven director de culto.
Botón, botón, de Richard Matheson
El paquete estaba junto a la puerta —una caja de cartón sellada con cinta, la dirección y sus nombres escritos a mano: Señor y Señora Lewis, 217 E. calle 37, Nueva York, Nueva York, 10016. Norma lo levantó, abrió la puerta y entró al apartamento. Apenas empezaba a oscurecer.
Después de haber puesto los trozos de cordero en la parrilla, se sentó y abrió el paquete.
Dentro de la caja de cartón había una unidad provista de un botón y sujetada a una pequeña arca de madera. Una cúpula de vidrio cubría el botón. Norma intentó levantarla pero estaba sellada. Volteó la unidad y vio un papel doblado y pegado con cinta adhesiva a la parte inferior de la caja. Lo desprendió: El señor Steward los visitará a las 8 p.m.
Norma colocó la unidad del botón a su lado, sobre el sofá. Releyó el mensaje impreso, sonriendo.
Unos minutos después regresó a la cocina para hacer la ensalada.
El timbre sonó a las ocho en punto. —Yo abro —gritó Norma desde la cocina. Arthur estaba en la sala, leyendo.
Había un hombre pequeño en la entrada. Se quitó el sombrero cuando Norma abrió la puerta. —¿Señora Lewis? —preguntó cortésmente.
—¿Sí?
—Soy el señor Steward
—Ah, cierto. Norma reprimió una sonrisa. Ahora estaba segura de que se trataba de un truco para vender algo.
—¿Puedo pasar? —preguntó el señor Steward.
—Estoy bastante ocupada —dijo Norma—, pero le traeré su paquete. Le dio la espalda.
—¿No quiere saber lo que es?
Norma se volteó. El tono del señor Steward fue ofensivo. —No, creo que no —contestó ella.
—Podría resultar muy provechoso —le dijo.
—¿Económicamente? —lo cuestionó.
El señor Steward asintió. —Económicamente —dijo.
Norma frunció el ceño. No le gustó la actitud del hombre. —¿Qué está intentando vender? —preguntó ella.
—No estoy vendiendo nada —respondió él.
Arthur salió de la sala. —¿Pasa algo?
El señor Steward se presentó.
—Ah, el … —Arthur señaló hacia la sala y sonrió—. ¿Y qué es ese aparato, a todo esto?
—No me tomará mucho tiempo explicarlo —contestó el señor Steward—. ¿Puedo pasar?
—Si está vendiendo algo… —dijo Arthur.
El señor Steward negó con la cabeza. —No, no vendo nada.
Arthur miró a Norma. —Como quieras —le dijo ella.
Dudó un poco. —Bueno, ¿por qué no? —dijo él.
Entraron a la sala y el señor Steward se sentó en la silla de Norma. Metió la mano en el bolsillo de dentro de su abrigo y sacó un pequeño sobre sellado. —Aquí dentro hay una llave para abrir la cúpula del timbre —dijo y colocó el sobre encima de la mesa auxiliar—. El timbre está conectado a nuestra oficina.
—¿Para qué sirve? —preguntó Arthur.
—Si oprime el botón —le dijo el señor Steward— en alguna parte del mundo alguien que usted no conoce morirá. A cambio, recibirá un pago de 50.000 dólares.
Norma se quedó mirando al hombrecillo. Estaba sonriendo.
—¿De qué habla? —le preguntó Arthur.
El señor Steward pareció sorprendido. —Pero si lo acabo de explicar —dijo.
—¿Es esto una broma de mal gusto?
—De ningún modo. La oferta es completamente genuina.
—Eso que usted dice no tiene sentido —dijo Arthur—. Usted espera que creamos…
—¿A quién representa? —inquirió Norma.
El señor Steward se notó apenado. —Me temo que no estoy autorizado para revelarle eso —dijo—. Sin embargo, le aseguro que la organización es de talla internacional.
—Creo que es mejor que se vaya —dijo Arthur poniéndose de pie.
El señor Steward se levantó. —Por supuesto.
—Y llévese la unidad con usted.
—¿Está seguro de que no le interesaría pensarlo hasta mañana, quizás?
Arthur levantó la unidad del botón y el sobre y los tendió bruscamente en las manos del señor Steward. Caminó por el pasillo y abrió la puerta.
—Dejaré mi tarjeta —dijo el señor Steward. La colocó encima de la mesilla que estaba cerca de la puerta.
Cuando se había ido, Arthur rompió la tarjeta por la mitad y arrojó los pedazos sobre la mesa.
Norma permanecía sentada en el sofá. —¿Qué crees que era? —preguntó.
—No me interesa saber —contestó él.
Ella intentó sonreír pero no pudo. —¿No te da ni un poco de curiosidad?
—No —negó con la cabeza.
Después de que Arthur había retomado su libro, Norma regresó a la cocina y acabó de lavar los platos.
—¿Por qué no quieres hablar de eso? —preguntó Norma.
Los ojos de Arthur se movían constantemente mientras se cepillaba los dientes. Miraba el reflejo de Norma en el espejo del baño.
—¿No te intriga?
—Me ofende —dijo Arthur.
—Ya sé, pero —Norma colocó otro rulo en su pelo— ¿no te intriga también?
—¿Crees que es una broma de mal gusto? —preguntó ella cuando entraban a la habitación.
—Si lo es, es una broma asquerosa.
Norma se sentó en la cama y se quitó las pantuflas. —Tal vez sea algún tipo de investigación psicológica.
Arthur se encogió de hombros. —Podría ser.
—Tal vez algún millonario excéntrico la está realizando.
—Tal vez.
—¿No te gustaría saber?
Arthur negó con la cabeza.
—¿Por qué?
—Porque es inmoral —le dijo.
Norma se deslizó bajo las cobijas. —Bueno, yo creo que es intrigante —dijo. Arthur apagó la lámpara y se agachó para besarla. —Buenas noches —le dijo.
—Buenas noches —Norma le dio palmaditas en la espalda.
Norma cerró los ojos. «Cincuentamil dólares», pensó.
En la mañana, cuando iba a salir del apartamento, Norma vio las dos mitades de la tarjeta sobre la mesa. Impulsivamente, las arrojó dentro de su cartera. Cerró la puerta y alcanzó a Arthur en el ascensor.
Mientras estaba en su descanso sacó las dos partes de la tarjeta y juntó los pedazos rasgados. Solamente el nombre del señor Steward y un número telefónico estaban impresos en la tarjeta.
Después del almuerzo volvió a sacar las dos mitades y unió los bordes con cinta adhesiva. «¿Por qué estoy haciendo esto?», pensó.
Poco antes de las cinco marcó el número.
—Buenas tardes —dijo la voz del señor Steward.
Norma por poco cuelga, pero se contuvo. Aclaró la garganta.
—Habla la señora Lewis —dijo.
—Sí, señora Lewis —el señor Steward se escuchó complacido.
—Tengo curiosidad.
—Es natural —dijo el señor Steward.
—No es que crea una sola palabra de lo que nos dijo.
—Sin embargo, es la pura verdad —contestó el señor Steward.
—Bueno, como sea —Norma tragó saliva—. Cuando manifestó que alguien en el mundo moriría, ¿qué quiso decir?
—Exactamente eso —contestó—. Podría ser cualquier persona. Todo lo que garantizamos es que usted no la conoce. Y, por supuesto, que usted no tendría que verla morir.
—Por 50.000 dólares—dijo Norma.
—Es correcto.
Ella hizo un sonido de burla.
—Eso es una locura.
—Pero esa es la propuesta —dijo el señor Steward—. ¿Desea que le lleve de nuevo la unidad?
Norma se puso tensa.
—Claro que no —colgó malhumorada.
El paquete estaba junto a la puerta principal, Norma lo vio al salir del ascensor. «Bueno, ¡qué frescura!», pensó. Fijó la mirada en el paquete mientras abría la puerta. «Simplemente no lo entraré», se dijo. Entró y empezó a preparar la cena.
Más tarde, salió al pasillo principal. Abriendo la puerta, levantó el paquete y lo trasladó hasta la cocina, dejándolo sobre la mesa.
Se sentó en la sala, mirando a través de la ventana. Después de un rato, fue a la cocina para colocar las chuletas en la parrilla. Colocó el paquete en la alacena inferior. Lo tiraría en la mañana.
—Tal vez algún millonario excéntrico está jugando con la gente —dijo ella.
Arthur levantó la mirada de su plato. —No te entiendo.
—¿Qué quieres decir?
—Olvídalo —le dijo a ella.
Norma comió en silencio. De repente bajó su tenedor. —Supón que es una oferta real —dijo ella.
Arthur se quedó mirándola.
—Supón que es una oferta real.
—Está bien, supón que lo es —él se veía incrédulo—. ¿Qué querrías hacer? ¿Volver a tener el botón y oprimirlo? ¿Asesinar a alguien?”
Norma pareció disgustada. —Asesinar.
—¿Cómo lo definirías?
—¿Si ni siquiera conoces a la persona? —dijo Norma.
Arthur quedó estupefacto. —¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?
—¿Si es algún viejo campesino chino a diez mil millas de distancia? ¿Algún aborigen enfermo en el Congo?
—¿Qué tal un bebé en Pennsylvania? —Arthur replicó—. ¿Alguna hermosa niña en la otra cuadra?
—Ahora estás exagerando las cosas.
— Norma, el hecho es—continuó—, no importa a quién matas sigue siendo asesinato.
—El hecho es —interrumpió Norma—, si es alguien a quien nunca has visto en la vida y a quien nunca verás, alguien de cuya muerte ni siquiera tendrás que saber aunasí ¿no apretarías el botón?
Arthur se quedó mirándola, horrorizado. —¿Quieres decir que tú lo harías?
—Cincuenta mil dólares, Arthur.
—¿Qué tiene que ver la cantidad…
—Cincuenta mil dólares, Arthur —interrumpió Norma—. Una oportunidad para hacer ese viaje a Europa del que siempre hemos hablado.
—Norma, no.
—Una oportunidad para comprar esa cabaña en la isla.
—Norma, no —su cara había palidecido.
Ella se encogió de hombros. —Está bien, tranquilízate —dijo ella—. ¿Por qué te enojas tanto? Sólo estamos hablando.
Después de la cena, Arthur fue a la sala. Antes de abandonar la mesa dijo:
—Preferiría no discutirlo más, si no te importa.
Norma levantó los hombros. —Está bien.
Ella se levantó más temprano que de costumbre para preparar panqueques, huevos y tocino para el desayuno de Arthur.
—¿Qué estamos celebrando? —preguntó Arthur con una sonrisa.
—No, no se trata de ninguna celebración —Norma se mostró ofendida—. Quise hacerlo, es todo.
—Bueno —dijo él—, me alegro de que lo hayas hecho.
Ella volvió a llenar la taza de Arthur. —Quería demostrarte que no soy… —se encogió de hombros.
—¿Que no eres qué?
—Egoísta.
—¿Dije que lo eras?
—Pues —ella gesticuló vagamente—, anoche...
Arthur permaneció callado.
—Toda esa charla acerca del botón —dijo Norma—. Creo que… pues, me malinterpretaste.
—¿En qué sentido? —su voz fue cautelosa.
—Creo que pensaste —gesticuló de nuevo— que yo sólo estaba pensando en mí.
—Ah.
—No lo hacía.
—Norma…
—Pues no lo hacía. Cuando hablé de Europa, la casa en la isla…
—Norma, ¿por qué te estás involucrando tanto en esto?
—De ninguna manera lo estoy haciendo —respiró nerviosamente—. Sólo intento decir que…
—¿Qué?
—Que quisiera un viaje a Europa para nosotros. Que quisiera una cabaña en la isla para nosotros. Quisiera un apartamento mejor para nosotros, mejores muebles, mejor ropa, un auto. Me gustaría que nosotros por fin tuviéramos un bebé, a decir verdad.
—Norma, ya lo haremos —dijo él.
—¿Cuándo?
Se quedó mirándola, consternado. —Norma…
—¡¿Cuándo?!
—¿Estás… —pareció retractarse un poco—, estás diciendo en serio…?
—Estoy diciendo que probablemente lo están haciendo para un proyecto investigativo —lo interrumpió—. Que quieren saber qué haría la gente común frente a tal circunstancia, que sólo están diciendo que alguien moriría para estudiar las reacciones, para ver si hay sentimiento de culpa, ansiedad, ¡lo que sea! No crees que en realidad matarían a alguien, ¿verdad?”
Él no contestó. Ella vio que a Arthur le temblaban las manos. Después de un rato él se levantó y se fue.
Cuando se había ido a trabajar, Norma permaneció en la mesa, mirando fijamente su café. «Voy a llegar tarde», pensó. Se encogió de hombros. ¿Qué importaba?, ella debería estar en casa y no trabajando en una oficina.
Mientras acomodaba los platos, se volvió abruptamente, se secó las manos y sacó el paquete de la alacena inferior. Lo abrió y colocó la unidad del botón sobre la mesa. Se quedó mirándola un rato antes de sacar la llave del sobre y retirar la cúpula de vidrio. Fijó su mirada en el botón. «Qué ridículo», pensó. «Todo este alboroto por un botón sin importancia».
Estiró la mano y lo oprimió. «Por nosotros» —se dijo con rabia.
Se estremeció. ¿Estaría sucediendo? Un escalofrío aterrador la recorrió.
En un momento ya todo había terminado. Hizo un ruido desdeñoso. «Ridículo», pensó. «Exaltarse tanto por nada».
Tiró la unidad del botón, la cúpula y la llave a la caneca de la basura y se apresuró a vestirse para ir al trabajo. Acababa de dar vuelta a los filetes para la cena cuando sonó el teléfono. Levantó la bocina. —¿Aló?
—¿Señora Lewis?
—¿Sí?
—Este es el hospital Lenox Hill.
Se sintió irreal cuando la voz le informó del accidente en el subterráneo: los empujones de la multitud, Arthur había sido arrojado de la plataforma cuando el tren pasaba. Era consciente de que estaba negando con la cabeza pero no podía parar.
Cuando colgó, recordó la póliza de seguro de vida de Arthur por 25.000, con doble indemnización por…
— ¡No! Parecía que no podía respirar. Se incorporó con gran dificultad y caminó atontada hasta la cocina. Algo helado presionaba su cráneo mientras sacaba la unidad del botón de la caneca de la basura. No había clavos ni tornillos a la vista. No podía ver cómo estaba ensamblada.
De repente, comenzó a estrellarla contra el borde del lavaplatos, golpeándola cada vez con más violencia hasta que la madera se quebró. Separó las partes, cortándose los dedos sin darse cuenta. No había transistores en la caja, ni cables, ni tubos. La caja estaba vacía.
Se volvió con un grito ahogado cuando el teléfono sonó. Tropezándose para llegar hasta la sala, levantó la bocina.
—¿Señora Lewis? —preguntó el señor Steward.
No era su voz la que chillaba de tal manera, no podía ser. —¡Usted dijo que yo no conocería al que muriera!
—Mi querida señora —dijo el señor Steward—, ¿en verdad cree que usted conocía a su esposo?
Ben Carson (Kiefer Sutherland) ha tenido días mejores. Ha pasado casi un año desde que el inestable detective fuera suspendido de su trabajo en el Departamento de Policía de Nueva York tras haber disparado fatalmente a otro policía que trabajaba de incógnito, un accidente que no sólo le costó su empleo, sino que le llevó al alcoholismo y desató la ira que le alejó de su esposa e hijos, teniendo que pernoctar ahora en el sofá de su hermana, en Queens. Ansioso por superarlo y reunirse de nuevo con su familia, Carson se emplea como vigilante nocturno en las calcinadas ruinas de los almacenes Mayflower.
Mirrors es el nuevo remake de Alexandre Aja, ahora el turno fue de la película Surcoreana "Geoul sokeuro" (Into the Mirror), dirigida por Kim Seong-ho en 2003.
A pesar de ser un remake, la película no es mala, tiene muy buenos momentos y hay partes en que la tensión es muy alta (lo más valorable de la película). Eso si, recomiendo ver la original que es mucho más profunda en su temática y no se queda solo en mostrar fantasmas detrás de un espejo.
Buscado por el gobierno de los Estados Unidos y trabajando como misionero en África, Jack Bauer debe detener a un despiadado caudillo que recluta niños inocentes para su mortal organización militar. Pero antes, Bauer debe confrontar su propio pasado tormentoso y enfrentar una difícil decisión que cambiará su vida para siempre.
Esperada película basada en la serie de suspenso más provocativa de la televisión en los últimos tiempos. Acá vemos a un Jack Bauer retirado en un lejano país africano, el cual es azotado por un golpe militar de unos terroristas que reclutan niños, así empieza la acción desenfrenada de ésta película de 24, no tiene muchas sorpresas, de hecho su guión es bastante simple, lo bueno que tiene es que mantiene los mismos códigos de la serie, es como estar viendo un capítulo de larga duración, es entretenida y dinámica, las dos horas se pasan volando y al terminar lo único que uno espera es ver la sexta temporada lo antes posible. No es necesario haber visto todas las anteriores temporadas para entenderla, yo creo que por eso su guión no mezcla historias de temporadas pasadas, pero si da el gancho justo para ver la siguiente temporada. Imperdible para cualquier fanático de la serie.
Santiago de Chile, 1978. En medio del complejo contexto social provocado por la dictadura de Pinochet, Raúl Peralta, un hombre de cincuenta años, está obsesionado con la idea de ser lo más parecido posible a "Tony Manero", el personaje de John Travolta en "Fiebre de Sábado por la Noche".
Raúl lidera un pequeño grupo de bailarines que regularmente actúan en un bar ubicado en los barrios bajos de la ciudad. Cada sábado en la noche, él desata su pasión por la película, imitando a su ídolo. Su sueño de ser reconocido como una estrella del entretenimiento está próximo a hacerse realidad cuando Televisión Nacional anuncia el concurso de imitadores de "Tony Manero". Su necesidad de reproducir la atmósfera de la película lo lleva a cometer una serie de crímenes y robos para así crear la ilusión.
Mientras tanto, sus compañeros de baile, quienes están involucrados en actividades secretas en contra del régimen, son perseguidos por la CNI (policía secreta del gobierno en ese entonces).
Segunda película de Pablo Larrain, el cual sigue con su obsesión de los personajes perturbados mentalmente, si en Fuga vimos a un músico frustrado por creer que su composición maestra en realidad mataba a todo aquel que la escuchaba, acá vemos a un tipo cincuentón que hará todo lo posible, incluso matar, para ser lo más parecido a Tony Manero y ganar el concurso de dobles que se hará en televisión.
La dueña de una exitosa galería de arte le propone al fotógrafo Leon Kauffman llevar a cabo un trabajo sobre la parte más oscura del ser humano. Sabiendo que ésta es su oportunidad para el éxito, Kauffman comienza una búsqueda obsesiva sobre el tema más oscuro que pueda existir, empezando a seguir los pasos de un asesino serial llamado Mahogany, quien en el tren subterráneo descuartiza a sus víctimas que viajan en los servicios nocturnos. Aquí comienza un juego de obsesión que lleva al fotógrafo a meterse cada vez más profundo en los túneles de la ciudad hasta el punto de poner en riesgo su vida y la de su novia Maya, embarcándose en un viaje a las profundidades del horror y de la más pura maldad.
Pelicula basada en un cuento corto de Clive Barker y dirigida por Ryuhei Kitamura (Versus, Azumi), lo que explica el nivel de gore que tiene. Clive Barker es uno de los autores actuales mas retorcidos de la actualidad, y ésta historia no es la excepción, parte como una película de un psicopata que mata brutalmente personas en el metro y termina mostrando a los "antiguos" (personajes ilustres de la mitología Barker). Tiene una vuelta de tuerca final excelente, se nota la mano Clive Barker. Como dijo el gran Stephen King “He visto el futuro del horror y su nombre es Clive Barker”.
Algunos cientos de años después de la batalla de Dannoura, los clanes Genji y Heike se ven las caras de nuevo en desamparado pueblo de montaña donde, dice la leyenda, hay un tesoro enterrado. Un solitario pistolero, marcado emocionalmente y dotado de una increíble destreza para las armas, llega entonces al lugar. Ambos clanes se disputarán sus servicios.
Cada vez que veo una nueva película de Takashi Miike me sorprende en todos los sentidos, es que la capacidad que tiene de saltar del terror, a la acción, después al musical, al drama, y ahora al western es impresionante.
Sukiyaki Western Django homenajea al género con guiños de películas clásicas de western, es como una mezcla de Django con Por un Puñado de Dólares pero a lo Takashi Miike. Kill Bill queda chica al lado de Sukiyaki Western Django, y no es chiste.
Cómo dato freak, en la película actúa Tarantino, le devolvió la mano ya que Miike actuó en Hostel, película producida por Tarantino.
Lee Michales es la flamante directora de noticas de una cadena de televisión neoyorquina que acepta el traslado a Los Ángeles para poner tierra de por medio en un asunto del corazón, pero ni su privilegiada posición ni sus encantos hacen mella en la policía cuando denuncia el acoso al que está siendo sometida. Lee recibe llamadas telefónicas de un misterioso individuo que vive en el apartamento frente al de ella.
Ésta película es de las primeras que hizo John Carpenter, pero solo salió para la televisión por eso es tan desconocida. Acá podemos ver los inicios de Carpenter y varios de los elementos que ocupará a lo largo de toda su filmografía. La película es un claro homenaje a Hitchcock y a su Ventana Indiscreta, pero lo que la diferencia con otros directores que han partido homenajeando a Hichocock es que Carpenter no se quedó pegado en homenajes y definió su estilo propio, eso es uno de los elementos que lo han hecho uno de los grandes del cine
Esta película es espectacular, es muda, de los años 20, ícono del expresionismo alemán, pero tiene una frescura y una originalidad que ya lo quisieran las superproducciones de hoy en día.
Toda la película está ambientada en espacios en puntas y con unos ángulos que me recordó a Tim Burton, además su historia del hipnotista que controla al sonámbulo Cesare tiene claras referencias a los Nazis que controlaban a los Alemanes. Además su final abierto me encantó.
Es una película imperdible, histórica, reflejo de unmovimiento que fue clave para la evolución del arte y del cine en particular.
Tiene dos remake, uno de 62 y otro del 2005, no los he visto, pero no creo que aporten alguna mejora, la versión original es perfecta tal como está.
Aclamado documental que relaciona el Cristianismo, el 11S y la Reserva Federal Americana. De distribución exclusiva por Internet pero disponible en algunos países ya en DVD, obtuvo excelentes críticas por parte de los internatuas. No confundir con el documental "American Zeitgeist", documental de Rob McGann del año 2006, estrenado en cines y que aborda un tema parecido.
La parte en que habla de las religiones está muy bien hecha, pero como toda teoría religiosa debe tomarse de ese modo, como una teoría. La parte del atentado a las Torres Gemelas me pareció muy reveladora, es impresionante como sacrificaron tantas vidas con tal de ganar dinero y poder. La tercera y última parte habla de la Reseva Federal Americana y de la manipulación de las guerras con tal de ganar dinero, acá queda otra vez demostrado que el hombre es capaz de hacer lo que sea con tal de ser más rico.
El Documental nos invita a reflexionar sobre el futuro de la humanidad, nos dice que si dejamos todo tal cual como está ahora la Tierra será un caos por obtener el control total de ella, el documental nos dice que tenemos que hace algo al respecto, pero hacerlo ahora…
Este corto muestra como un tipo (Rozz Williams) basándose en un libro, tortura a un sujeto con la cara vendada (James Hollan). Este es el corto que mas me a costado encontrar y es de los que menos información sale en Internet, de hecho ni siquiera aparece en la pagina del IMDB, es como si no existiera.
El corto es una especie de falso snuff pero con un toque “artístico”, me recordó en momentos al Perro Andaluz. A pesar de que el director es el alemán Nico B., quien está detrás del proyecto es Rozz Williams, vocalista de Christian Death que se suicidó en el año 1998. Aquí se entiende en parte su motivación final ya que no hay más que tormento y torturas de grueso calibre y, si bien nunca se chapotea en la sangre, el tono general es denso e incómodo, además con esos ruidos ambientales a lo Lynch sonando de fondo creados por el mismo Rozz la hace aún más perturbadora.
Es de lo más freak que he visto últimamente, recomendada solo para gente que guste del gore extremo o para fanáticos de Rozz Williams.
Como dato curioso, encontré que el nombre del filme es un homenaje a Charles Manson y sus secuaces, quienes escribieron "Pigs'' con la sangre de Sharon Tate inspirándose en Los Beatles.
En un pequeño pueblo de Maine, una espesa niebla cubre el lugar matando a todo aquel que se adentra en su oscuridad. Los aterrorizados supervivientes buscan refugio en un supermercado mientras un grupo de crueles criaturas con tentáculos intentan entrar.
Ësta nueva adaptación de Stephen King destaca más por la situación de fanatismo religioso extremo que se forma dentro del supermercado que por las criaturas gigantes que salieron de la nada de la niebla.
Es una muy buena película que demuestra otra vez que ninguna criatura gigante con tentáculos a lo cthulhu es mas malvada y cruel que los mismos humanos, y como bien dicen en la película “Los humanos cuando se enfrentan a situaciones de terror creen en lo que sea y buscan algún responsable”
A los que la vieron, a más de alguno le sorprenderán los cuadros del inicio. Aunque lo parezca, el personaje del sombrero no es Clint Eastwood, sino Roland, el protagonista de las novelas de la serie La Torre Oscura de Stephen King. Hay otro cuadro que se ve claramente que es el póster de la película La Cosa, de John Carpenter.
Un grupo de mujeres son secuestradas en las montañas de Virginia y las únicas pistas de su desaparición son grotescos restos humanos en los bancos de nieve y las dudosas “visiones” de un sacerdote, que ponen a las autoridades en búsqueda de un extraño experimento médico, que puede o no estar relacionado con las desapariciones.
Por fin llega al cine ésta esperadísima secuela de The X Files, si bien todos los fanáticos esperaban que fuera el desenlace de la verdadera “verdad” o el descubrimiento de una nueva conspiración gubernamental, la película resultó ser nada de eso, más bien parece ser un capitulo más de la serie, en donde vemos a un Mulder que extraña ser un agente del FBI y una Scully que quiere seguir siendo Doctora.
La única explicación posible del porque la película tomó ese rumbo tan simplista sería que se preparará otra película para el año 2012, año en donde según el último capitulo de la última temporada de la serie se debiera de destruir el mundo por causa de una invasión extraterrestre, los productores pensaron que es mucho tiempo de espera y decidieron hacer ésta película como una especie de apronte a la gran verdad.
A pesar de todo, la película tiene esa esencia que caracterizaba a la serie, tiene ese misticismo que encantó a miles de personas en el mundo, la parte en que muestran la foto de Bush y suena de fondo el tema de X Files es notable!!!.
Ver juntos a Mulder y Scully en el cine es un placer que no se disfruta todos los días, la película es menos de lo que esperaban todos los fanáticos de la serie, pero aún así funciona y funciona bien, quizás debieron complementarla un poco más, involucrar a gente del gobierno o ponerle uno que otro extraterrestre, pero solo se limitaron a mostrar un caso que no es ni tan paranormal. Ahora solo resta esperar hasta el 2012 para ver la película que todos queríamos ver…
La película comienza con una Ciudad Gótica donde la lucha contra el crimen oficialmente es encabezada por el Fiscal Harvey Dent (Aaron Eckhart) y el Tte. Gordon (Gary Oldman), mientras que en las sombras son apoyados por Batman (Christian Bale). La dualidad acompleja a Batman/Bruce Wayne, mientras ve como la posibilidad de una vida normal, especialmente junto a Rachel Dawes (Maggie Gyllenhaal) se aleja cada vez más. Entra en escena The Joker (Heath Ledger), quien busca dominar a las organizaciones criminales de Ciudad Gótica, agarrándolos desde donde más les duele, la billetera…
Es imposible no compararla con la versión de Tim Burton. La de Tim Burton es muy buena, pero está más orientada al público infantil, de hecho solo en Batman Returns recién vemos algunos de los conflictos internos de Batman. En The Dark Knight vemos a un Batman acomplejado por su posición de héroe, siente que serlo le hace mal a la sociedad y a su vida sentimental, The Joker se aprovecha de esto y trata de perturbar aún más a Batman.
También es muy difícil poder comparar al Joker de Nicholson contra el Joker de Ledger ya que están envueltos en contextos muy diferentes, uno es un villano gracioso que está loco y que mató a los papás de un niño, mientras tanto que el otro es un psicópata muy inteligente que pone en jaque a toda una ciudad, los dos tienen sus meritos pero encerrados en los contextos que fueron determinados.
Es notable la aparición de Two Faces, su transformación de ser un personaje que llega a ser petulante de lo “bonito y bueno” que es, a ser un asesino desfigurado que busca venganza, me pareció muy pero muy bueno, todo lo que significó su transformación, la muerte de la esperanza, todo eso me pareció muy acertado.
En resumen, The Dark Knight es una muy buena película, muy cercana al comics por lo que me han dicho muchos fanáticos, es una drama que muestra los conflictos internos de Batman, muestra los riesgos y las consecuencias que tiene ser un héroe, el cual se tiene que enfrentar a un psicópata muy inteligente que quiere ser dueño de la ciudad y que al final le demuestra a Batman que la línea que los diferencia es muy delgada, casi transparente…